Las fuentes describen el "Yo" en el hombre ordinario no como una entidad singular y permanente, sino como una **pluralidad o "multiplicidad de 'yoes' pequeños"**. Se considera una de las "máximas ilusiones" y el "peor error" del hombre creer en un "Yo" unificado y permanente [Previous Response]. Estos "yoes" están en constante alternancia, controlan las cosas por breve tiempo y desaparecen, y muchos de ellos jamás se encuentran entre sí. En el contexto de esta fragmentación, el **poder de los "yoes" pequeños para "firmar contratos" o asumir compromisos significativos es esencialmente nulo, debido a su naturaleza mecánica e inconsistente**: La Naturaleza del "Yo" Ordinario y su Incapacidad para el Compromiso 1. **Pluralidad y Fugacidad de los "Yoes"**: El hombre es una multiplicidad de "yoes". No somos uno solo; somos muchos. Nuevos "yoes" surgen a cada momento, toman el control por un breve tiempo y luego desaparecen. Un "yo" puede tomar una decisión, pero otro "yo" llegará y no sabrá nada de esa decisión. Esta inconsistencia inherente hace que cualquier "compromiso" o "contrato" hecho por un "yo" sea efímero y no vinculante para el resto de la personalidad. 2. **Ausencia de Voluntad Real**: El **hombre ordinario no tiene una "voluntad" real**. Lo que se denomina voluntad en las personas promedio es "única y exclusivamente la resultante de los deseos". El Sr. Gurdjieff "niega por completo la posibilidad de su existencia [la voluntad] en la presencia común del hombre promedio". Los hombres son descritos como "meros autómatas, máquinas, o juguetes mecánicos puestos en funcionamiento por fuerzas externas". La "voluntad" está sujeta a ir y venir; en un momento se puede tener, y en otro no. 3. **Dependencia de Influencias Externas**: El "resorte" que pone en funcionamiento al hombre mecánico es colocado por "circunstancias ambientales accidentales", y no puede modificarse por propia iniciativa. Las acciones del hombre no son fruto de una voluntad consciente, sino que "todo nos ocurre". Los hombres "nunca llegan donde quieren; eso sólo puede ocurrir por accidente". Esta dependencia de lo externo y lo accidental significa que cualquier "decisión" o "acuerdo" es una manifestación mecánica de influencias momentáneas, no una acción de un "Yo" unificado y con propósito. 4. **La Falsa Personalidad**: La "personalidad" del hombre es un conjunto de ideas, convicciones y concepciones "hurtadas de diversas fuentes". Esta es la "máscara" con la que se identifican las personas, creyendo ser lo que no son [Previous Response]. La personalidad se alimenta de la imaginación y la mentira, y es lo que "destruye o deforma la memoria". Por lo tanto, cualquier "contrato" firmado por esta falsa personalidad no representa un compromiso profundo o duradero del ser. Es el inicio del trabajo "tratar de comprender completamente que no sabemos nada" y que lo que creemos nuestro "yo" es en gran parte una ilusión. Consecuencias para la Capacidad de Compromiso Dado que el hombre es una "máquina" sin voluntad real y compuesta por una multitud de "yoes" cambiantes, **no puede "hacer" (actuar de forma consciente y con propósito) nada en un sentido verdadero**. Las cosas simplemente "suceden". • Si una persona está "decidida a hacer algo que no nos gusta, y nos la arreglamos para hacerlo, ¿no estamos usando la voluntad?", la respuesta es que puede ser por "temor" o "espera de alguna recompensa", lo cual es mecánico. • La incapacidad para "hacer" o mantener una resolución se debe a la debilidad fundamental del hombre. El Camino Hacia un "Yo" Real y la Capacidad de Compromiso Genuino Para que un ser humano pueda realmente "firmar un contrato" o comprometerse de manera consciente y duradera, debe experimentar una transformación fundamental: 1. **Unificación del Ser**: El objetivo del trabajo es "volvernos uno solo, tener un solo 'yo' permanente". Para desarrollar una voluntad independiente y ser capaz de hacer algo, el hombre debe "volverse uno solo y consciente". El hombre Nº 5 es aquel que tiene unidad, un "Yo" permanente y consciencia de sí. Solo el hombre Nº 5 tiene control sobre el centro emocional superior y puede controlarse a sí mismo. 2. **Desarrollo de la Voluntad y la Consciencia**: La verdadera voluntad es un signo de un "muy alto grado del Ser". El control comienza con el control de las propias reacciones, estados de conciencia y funciones [Previous Response]. La creación del "yo" real no puede formarse accidentalmente. Es un proceso lento y requiere "grandes esfuerzos". 3. **Lucha contra la Mecanicidad y la Falsa Personalidad**: El trabajo implica una "lucha" contra la mecanicidad, la identificación, la imaginación negativa y las emociones negativas. Al principio, uno debe darse cuenta de que no es uno solo, sino muchos "yoes". Se debe "separar de usted la falsa personalidad" y tratar de dividirse en lo que es "confiable" y lo que es "inconfiable". 4. **Centro Permanente de Gravedad**: La adquisición de un "centro permanente de gravedad" en relación con el trabajo significa estar seguro de lo que se hace, del sistema, y que este se convierta en lo más importante de la vida. Este centro es la base para una voluntad real y una acción consistente. En síntesis, las fuentes dejan claro que los "yoes" pequeños del hombre ordinario, debido a su naturaleza fragmentada y mecánica, **carecen del poder o la consistencia necesarios para "firmar contratos" o asumir compromisos con una voluntad genuina y duradera**. Cualquier apariencia de "contrato" sería una manifestación mecánica y temporal, sujeta a la alteración o el olvido por otro "yo". La verdadera capacidad de compromiso y de "hacer" solo surge con el desarrollo de un "Yo" unificado y consciente.