Las fuentes ofrecen una perspectiva distintiva sobre la **Voluntad** en el contexto de los conceptos fundamentales del sistema, contrastándola marcadamente con la comprensión ordinaria y ligándola directamente al desarrollo de la consciencia y la libertad. I. Definición y Naturaleza de la Voluntad En el sistema, la **verdadera voluntad** es una cualidad que el hombre ordinario no posee. Lo que comúnmente se llama "voluntad" en las personas promedio es, de hecho, **la resultante de los deseos**. Esta "voluntad" es una combinación de propiedades específicamente desarrolladas por aquellos que pueden "hacer". La verdadera voluntad es un signo de un **grado muy alto del Ser** en comparación con el Ser del hombre ordinario. La voluntad real es una **sola voluntad**, que solo puede pertenecer a un "Yo" unificado o a la esencia. A diferencia de la obstinación o la tozudez, que son manifestaciones de resistencia y oposición, la voluntad real no se basa en presunciones erróneas o en ir contra lo que uno "debería" hacer. La voluntad mecánica se basa en el autoengaño y la justificación. El sistema establece una conexión intrínseca: **Consciencia significa voluntad, y voluntad significa libertad**. Son interdependientes, de modo que no puede haber una sin las otras. II. El Estado de la Voluntad en el Hombre Ordinario Las fuentes enfatizan que el hombre común (categorías 1, 2 y 3) **no tiene voluntad** en el sentido pleno del término. • El hombre es una **máquina**, gobernada por influencias externas y reacciones a las impresiones. Todo le "sucede". • Su supuesta "voluntad" es un resultado de sus deseos, miedos, o la expectativa de beneficio. • Tiene **momentos muy breves de voluntad**, que son inestables y cambian constantemente. • Vive con la **ilusión de que es libre y de que puede "hacer"**. Esta ilusión es el principal factor que aumenta su esclavitud. • La falta de un "impulso de consciencia moral objetiva" y una "razón" atrofiada hacen que el pensamiento sea automático y subjetivo. Su mentación se vuelve automática sin la participación del centro emocional. III. El Trabajo sobre la Voluntad: Un Camino Hacia la Verdadera Voluntad Desarrollar la verdadera voluntad es un proceso arduo y consciente que forma parte del trabajo general de desarrollo del Ser. • **Reconocimiento del No-Hacer**: El primer paso es **comprender que el hombre no puede "hacer" nada por sí mismo** en su estado ordinario. Este entendimiento debe ser emocional, no solo intelectual. • **Voluntad como "Hacer" Interior**: El "hacer" en el trabajo comienza con el "no hacer" ciertas cosas que se hacían antes. Implica ir contra la corriente, primero en uno mismo y en las cosas personales. El esfuerzo de "hacer" se aplica al control de los pensamientos y de la consciencia interior. • **Recuerdo de Sí y Consciencia**: La voluntad está directamente ligada al **recuerdo de sí** y al desarrollo de la consciencia. Solo en momentos de recuerdo de sí se puede ejercer un control real. • **Lucha contra los Hábitos y la Mecanicidad**: El desarrollo de la voluntad requiere una **lucha constante contra los hábitos mecánicos**, la inercia, la pereza y la autojustificación. Esto genera "fricción" interna, que es la energía necesaria para desarrollar la voluntad. • **Sinceridad Consigo Mismo**: Es una condición fundamental para el despertar de la conciencia y, por ende, de la voluntad. Implica dejar de justificarse y enfrentar la propia mecanicidad. • **Renunciar a la "Propia Voluntad" (Obstinación)**: Para adquirir una voluntad real, es necesario **renunciar a la propia "voluntad" (obstinación o tozudez)** que el hombre ordinario cree poseer. Esto implica someterse a la voluntad de la escuela o a los principios del trabajo. • **Disciplina**: La disciplina autoimpuesta, especialmente la de **no expresar emociones negativas** y no complacerse en ellas, es crucial. Las reglas del sistema sirven como un medio para crear esta disciplina y acumular energía consciente. • **Esfuerzo y Super-Esfuerzo**: La voluntad no puede crecer sin esfuerzo. Los "superesfuerzos" son aquellos que se hacen conscientemente, con un fin definido y no por una circunstancia externa. • **Creación de un Centro de Gravedad Permanente/Unidad**: La voluntad real depende de la unidad del ser. El hombre es "muchos" (múltiples "yoes"). El objetivo de volverse uno solo y crear un centro permanente de gravedad es fundamental para la voluntad. IV. Conexión con otros Conceptos Fundamentales • **Consciencia y Conciencia Moral**: La voluntad está indisolublemente ligada a la consciencia. El desarrollo de la **consciencia moral objetiva** es un objetivo clave, pero se ha atrofiado en el hombre moderno debido a las circunstancias anormales de su existencia. La consciencia moral implica sentir todas las contradicciones internas simultáneamente, lo cual es inicialmente desagradable pero necesario para el despertar. • **Libertad**: La libertad es el objetivo último del desarrollo de la voluntad. La ilusión de libertad es el principal obstáculo. La verdadera libertad solo puede ser alcanzada al liberarse de las leyes generales y de la personalidad (imaginación y mentira). • **Ser y Conocimiento**: El desarrollo de la voluntad es parte del cambio del "ser". La voluntad es esencial para que el conocimiento no sea inútil; un "Yogui débil" tiene conocimiento pero no voluntad, mientras que un "santo estúpido" tiene "ser" pero no conocimiento. La comprensión, que es la fusión de saber y ser, es clave. • **El Sistema y la Escuela**: El hombre no puede desarrollar la voluntad por sí mismo; necesita el conocimiento y los métodos que solo una escuela puede proporcionar. La escuela proporciona la "tercera fuerza" necesaria para superar la inercia y la resistencia en el trabajo. • **Objetivo**: La voluntad necesita un objetivo claro y definido para dirigirse. Un objetivo personal, como la libertad o la consciencia, es un motor para el trabajo sobre la voluntad. • **Influencias y Leyes Cósmicas**: La voluntad permite resistir las influencias planetarias negativas y liberarse de la ley del accidente. La existencia de las tres fuerzas (activa, pasiva, neutralizante) y la Ley de las Siete (octavas) son leyes cósmicas fundamentales que rigen el desarrollo y que la voluntad puede utilizar. En resumen, las fuentes presentan la **Voluntad** no como una facultad inherente al hombre ordinario, sino como una **cualidad suprema** a ser desarrollada a través de un riguroso **trabajo interior consciente**. Este trabajo implica el reconocimiento de la propia mecanicidad, la lucha constante contra las ilusiones y hábitos negativos, el cultivo del recuerdo de sí y la sinceridad, y la sumisión a una disciplina y un sistema que permitan la unificación de los "yoes" y el acceso a los centros superiores. La voluntad, en su sentido más elevado, es la llave a la verdadera libertad y a la capacidad de "hacer", permitiendo al individuo superar su estado de "sueño" y contribuir al gran proceso cósmico.