Las fuentes proporcionadas ofrecen una definición de la **Voluntad** que es fundamentalmente diferente de la comprensión común, especialmente en el contexto del hombre promedio. El sistema argumenta que la verdadera voluntad es una cualidad excepcional, no inherente a la mayoría de las personas. La Voluntad en el Hombre Promedio: Una Resultante de Deseos El sistema es enfático al afirmar que **el hombre común (categorías 1, 2 y 3) no posee voluntad en el sentido pleno del término**. Lo que generalmente se denomina "voluntad" en el hombre ordinario es, en realidad, **la resultante de sus deseos**. Estos deseos pueden ser muy variados, incluyendo deseos intelectuales (como la curiosidad o el deseo de saber), emocionales, instintivos o motores. • **El hombre como máquina**: Gurdjieff y Ouspensky describen al hombre ordinario como una **máquina**, gobernada por influencias externas, reaccionando a las impresiones y a lo que le "sucede". No puede producir acción alguna desde sí mismo. El hecho de que la gente crea estar en un estado diferente y piense que puede "hacer" algo los vuelve aún más mecánicos. • **La ilusión de "hacer"**: La idea de que el hombre puede "hacer" algo por sí mismo es considerada la **máxima ilusión**. Todo le "sucede". Incluso las acciones que parecen ser resultado de un esfuerzo extra o una decisión interna son vistas como mecánicas o accidentales; si una cosa debe suceder, el esfuerzo extra se hará, y si no, no se hará. Un ejemplo vívido de esta falta de control es la descripción de cómo un hombre "de gran voluntad" no puede controlar acciones tan simples como no dejar caer un cepillo al suelo o quejarse de un ratón en su cama, a pesar de su supuesta voluntad. • **Voluntades múltiples y contradictorias**: El hombre es "muchos", con centenares de "yoes" y, por ende, **centenares de voluntades que son múltiples y contradictorias**. Esto se debe a la fragmentación de su ser, donde diferentes "yoes" tienen deseos y propósitos que a menudo chocan entre sí. • **Momentos breves de voluntad**: Si bien el hombre ordinario no tiene una voluntad unificada, puede tener **"momentos muy breves de voluntad"**. Sin embargo, estos son inestables y cambiantes, dependientes de deseos o circunstancias externas como el miedo o la expectativa de beneficio. La Verdadera Voluntad: Un Signo de Alto Ser En contraste con la voluntad ordinaria, la **verdadera voluntad** es una cualidad de un **grado muy alto del Ser**. Esta verdadera voluntad es **una sola voluntad**, que solo puede pertenecer a un "Yo" unificado o a la esencia. Se la describe como un poder nacido de la consciencia y gobernado por una individualidad o un "Yo" único y permanente. • **Consciencia y libertad**: La verdadera voluntad está intrínsecamente ligada a la **consciencia y la libertad**. "Consciencia significa voluntad, y voluntad significa libertad". Un hombre con verdadera voluntad es capaz de ser independiente del accidente y no puede ser alterado ni dirigido desde fuera. • **Cuarto cuerpo y voluntad**: La terminología esotérica cristiana y teosófica asocia la voluntad real con el **"cuerpo divino" o "cuerpo causal"**, que es el cuerpo de la voluntad, capaz de llevar las causas de sus acciones y ser independiente de las causas exteriores. El Camino para Adquirir la Verdadera Voluntad Adquirir la verdadera voluntad no es algo que suceda automáticamente; requiere un **trabajo consciente y prolongado**. • **Reconocimiento de la propia nulidad e impotencia**: El primer paso es **darse cuenta de la propia nulidad, mecanicidad e impotencia**. Esto no debe ser solo una comprensión filosófica, sino un darse cuenta emocional y práctico. Un hombre debe "horrorizarse" al verse a sí mismo tal cual es. • **Trabajo contra la mecanicidad y los hábitos**: La verdadera voluntad se desarrolla al ir **contra la corriente**, luchando contra la inercia, la pereza y los hábitos mecánicos. Esto implica hacer lo que no se quiere hacer, y no hacer lo que se quiere hacer cuando va en contra de los principios del trabajo. • **Fricción y super-esfuerzo**: El conflicto interno entre el "sí" y el "no" genera **"fricción"**, la cual produce el "fuego" necesario para transformar el mundo interior del hombre en un todo. La voluntad no puede crecer sin **esfuerzo** y especialmente sin **"superesfuerzos"**. Un superesfuerzo es un esfuerzo consciente, hecho con una finalidad definida, no requerido por circunstancias externas, y que va más allá de lo que uno cree posible. • **Renunciar a la "propia voluntad" (obstinación)**: Para adquirir una voluntad real, es necesario **renunciar a la "propia voluntad"**, que en realidad es solo obstinación o tozudez. Esta obstinación se basa en presunciones erróneas y la resistencia a lo que uno "debería" hacer. La lucha contra la obstinación implica recordar el trabajo y preguntarse si las acciones son correctas desde el punto de vista del sistema. • **Disciplina y obediencia**: La **disciplina autoimpuesta** es crucial, especialmente en el control de la expresión de emociones negativas. La subordinación a la voluntad de otro (un maestro o una escuela) es el único camino para adquirir una voluntad propia, ya que la voluntad individual es insuficiente. • **Recuerdo de sí y consciencia**: La voluntad está directamente relacionada con el **recuerdo de sí** y el desarrollo de la consciencia. Solo a través de estos se puede ejercer un control real sobre los pensamientos y las funciones internas. • **Formación de un "Yo" permanente**: La voluntad real depende de la **unidad del ser**. El objetivo es pasar de la pluralidad de "yoes" a la creación de un **centro permanente de gravedad** o un "Yo" único. • **Objetivo**: La voluntad necesita un **objetivo claro y definido** para dirigirse. Sin una meta, el "hacer" no es posible. En resumen, las fuentes desmantelan la noción convencional de la voluntad en el hombre promedio, revelándola como una **manifestación mecánica y fragmentada de sus deseos**. La **verdadera voluntad** se presenta como una cualidad elevada, unificada y consciente, solo alcanzable a través de un **trabajo arduo y disciplinado** de autoconocimiento, lucha contra la mecanicidad, y el desarrollo de la consciencia, bajo la guía de una enseñanza esotérica. Este camino implica una profunda transformación del ser, liberando al individuo de las leyes del accidente y permitiéndole finalmente "hacer" con verdadera intención y libertad.