En el contexto más amplio de los Principios del sistema, las fuentes enfatizan que para el ser humano en su estado ordinario, **"no hay reglas generales" para el discernimiento** porque su capacidad de juzgar y "hacer" está fundamentalmente comprometida por su naturaleza mecánica y su falta de consciencia real. Aquí se desglosa lo que las fuentes dicen al respecto: La Condición Humana Ordinaria: Ausencia de Discernimiento Real 1. **El hombre como máquina**: Las fuentes afirman que el hombre corriente es una **"máquina"**; todo "sucede" en él: sus pensamientos, sentimientos, acciones y convicciones son el resultado de influencias y reacciones externas. No tiene una voluntad real ni la capacidad de "hacer" en un sentido consciente. La creencia de que uno puede "hacer" es la **"máxima ilusión"**. 2. **Pluralidad de "yoes"**: El hombre no es uno solo, sino una multiplicidad de **"yoes"** que cambian constantemente y que a menudo se contradicen entre sí, sin conocerse ni entrar en contacto. Esto significa que no hay un "yo" controlador o unificado que pueda ejercer un discernimiento consistente o tomar decisiones firmes. 3. **Mentira e ilusiones**: La vida humana ordinaria está basada en miles de ilusiones y mentiras, especialmente acerca de uno mismo. Las opiniones son, en su mayoría, mentiras. Los seres humanos no conocen su propio estado ni sus funciones internas. 4. **Amortiguadores**: Estos dispositivos artificiales, creados por el propio hombre, le impiden sentir sus contradicciones internas y su verdadero estado de "locura" o "sueño". Los amortiguadores "acunan el sueño del hombre" y le dan la sensación de que todo está bien, impidiendo el desarrollo de la consciencia moral. 5. **Falsa personalidad**: La falsa personalidad es un conjunto de rasgos artificiales y adquiridos que impiden el verdadero autoconocimiento y deforman las ideas del sistema. Está ligada al egoísmo y a la falta de sinceridad. 6. **Moralidad subjetiva y cambiante**: La moralidad corriente carece de una norma permanente; cambia según las convenciones, el lugar y el período. Lo que se considera bueno o malo es puramente relativo y carece de una base objetiva. No se puede confiar en el sentido moral sin conocimiento. Debido a estas condiciones, la idea de "reglas generales" para el discernimiento es ineficaz o incluso engañosa. Las personas actúan mecánicamente, y lo que hacen a menudo va en contra de sus propios objetivos sin que se den cuenta. Actuar contra una mecanicidad con otra mecanicidad no es un progreso; solo es oponer una cosa a otra sin consciencia real. El Camino hacia un Discernimiento Real (Hacer lo "Imposible") El sistema propone un camino riguroso para superar esta mecanicidad y desarrollar una capacidad de discernimiento real, lo que implica "trabajar más allá de la fuerza" o "hacer lo imposible" en el sentido de ir contra las tendencias mecánicas inherentes al estado actual del hombre. 1. **Reconocimiento de la propia mecanicidad y sueño**: El primer paso es comprender profundamente, incluso emocionalmente, que uno no puede "hacer" nada en la vida corriente y que todo "sucede". Darse cuenta de la propia nulidad y del sueño en el que se vive es el punto de partida fundamental. 2. **Sinceridad incondicional**: Es crucial ser **incondicionalmente sincero consigo mismo**, no justificarse ni ocultar los propios errores o debilidades. Este acto de sinceridad es muy difícil y doloroso, pero es la única forma de desvelar y destruir los amortiguadores y las ilusiones. 3. **Esfuerzos conscientes y "Super-esfuerzos"**:     ◦ **Pequeños esfuerzos**: No se puede empezar con grandes esfuerzos. Es necesario comenzar con **pequeños esfuerzos regulares**, como intentar recordarse a sí mismo o detener los pensamientos tres veces al día. Estos esfuerzos acumulan energía y abren la posibilidad de esfuerzos mayores.     ◦ **"No hacer"**: El "hacer" en el trabajo interior a menudo comienza con el "no hacer" cosas que se hacen mecánicamente, como no expresar emociones negativas, no identificarse o no caer en la imaginación innecesaria. Ir "contra la corriente" de las propias tendencias mecánicas es el inicio del "hacer".     ◦ **Fricción y disciplina**: El trabajo implica **fricción y conflicto** entre el deseo de trabajar y la resistencia interna. Las reglas de la escuela no son para la comodidad, sino para generar fricción y ayudar a recordarse. La disciplina autoimpuesta, especialmente no expresar emociones negativas, es esencial.     ◦ **Ahorrar energía**: La voluntad no puede crecer sin esfuerzo y sin ahorrar energía, a menudo perdiendo oportunidades de realizar pequeños esfuerzos.     ◦ **Sufrimiento voluntario**: La "tolerancia" hacia las manifestaciones desagradables de los demás, realizada conscientemente, genera "resultados psicoquímicos" y datos eserales sagrados que ayudan a invalidar las consecuencias del órgano Kundabuffer. 4. **Desarrollo de la consciencia y la voluntad**: El objetivo es desarrollar la consciencia y una voluntad real, que es una fuerza unificada y consciente, no una mera resultante de deseos. La consciencia significa voluntad y libertad. El mal no puede ser consciente, solo mecánico. 5. **El papel indispensable de la escuela**: El desarrollo real del ser es **imposible sin una escuela**.     ◦ La escuela proporciona el conocimiento, los métodos y la dirección necesarios para que los esfuerzos sean efectivos.     ◦ Permite aprender cómo "hacer" y proporciona una "voluntad de la escuela" que ayuda a la persona a subyugar su propia voluntad zigzagueante y adquirir disciplina.     ◦ En una escuela, se puede **verificar** el progreso y los resultados de los esfuerzos, lo cual es imposible trabajando solo.     ◦ La escuela ayuda a reconocer el rasgo o defecto principal y a luchar contra él.     ◦ Se requiere **renunciar al propio juicio** y a las propias decisiones en cuestiones relacionadas con el trabajo de la escuela, no como sacrificio ciego, sino por la comprensión de que uno no entiende lo suficiente. 6. **Cambio del ser y comprensión**: El verdadero discernimiento surge del **cambio del ser**, lo que abre nuevas posibilidades de conocimiento y de "hacer". La comprensión real no es solo conocimiento, sino el resultado del saber y del ser, que se fusiona con la presencia y se vuelve una parte inseparable de la esencia. En conclusión, el sistema no ofrece "reglas generales" para el discernimiento en el sentido de una guía externa y aplicable universalmente a la acción humana ordinaria, porque se considera que el hombre, tal como es, no tiene la capacidad de discernir o actuar conscientemente. El discernimiento real es una cualidad que debe ser desarrollada a través de un arduo trabajo interior, la superación de la mecanicidad, la sinceridad brutal consigo mismo y la guía de una escuela, llevando al individuo a un estado superior de consciencia donde la verdad y el bien pueden ser conocidos y actuados objetivamente.